- Ahorro en la factura eléctrica: Al producir tu propia electricidad y compartirla, reduces drásticamente lo que pagas a la compañía eléctrica. Diversas experiencias muestran ahorros del 30% o más en la factura anual de cada hogar.
- Costes compartidos: La inversión en equipos y el mantenimiento se reparten entre muchos, con lo cual la carga financiera individual es menor que si cada uno montase su propia instalación. Se aprovechan economías de escala.
- Independencia y estabilidad: Al generar parte de tu energía, dependes menos de las eléctricas tradicionales y de las subidas de precios. Te proteges frente a la volatilidad del mercado energético.
- Subvenciones y ayudas: Existen importantes ayudas públicas para estos proyectos, lo que reduce la inversión necesaria de cada miembro y mejora la rentabilidad.
- Posibles ingresos adicionales: Si la comunidad genera excedentes constantes, esos kWh sobrantes pueden generar ingresos por la venta de energía, que se reinvierten en la comunidad.
Beneficios ambientales y sociales
- Reducción de emisiones de CO₂: Al reemplazar energía de origen fósil por energía solar u otras renovables locales, cada kWh autoconsumido colectivamente evita emisiones contaminantes.
- Impulso a las energías renovables locales: Las comunidades energéticas aceleran la transición ecológica expandiendo la capacidad renovable distribuida en barrios y pueblos.
- Uso eficiente de recursos: Al compartir la generación, se maximiza el aprovechamiento de los paneles y se fomenta la eficiencia en el consumo energético.
- Cohesión comunitaria: Trabajar juntos en un proyecto energético crea lazos entre vecinos, pymes y el ayuntamiento, fortaleciendo el tejido social.
- Educación y conciencia: Participar en una comunidad energética ayuda a comprender mejor la energía y adoptar hábitos sostenibles, convirtiendo a los socios en embajadores del cambio.
- Igualdad y lucha contra la pobreza energética: El modelo sin ánimo de lucro permite que hogares vulnerables accedan a energía asequible, reduciendo la pobreza energética.
- Creación de empleo local: Las instalaciones y gestión generan empleos verdes en la zona, dinamizando la economía local.
- Empoweramiento ciudadano: Los miembros recuperan el control sobre la energía que consumen, convirtiéndose en prosumidores y decidiendo colectivamente sobre su consumo y generación.