Reduce tu factura eléctrica hasta un 30–40%. Reparte los costes de la instalación y protégete frente a futuras subidas de la luz.
Reduce las emisiones de CO₂, fomenta las energías renovables y el uso eficiente de los recursos. Protege el medio ambiente y apoya un planeta más sano para las próximas generaciones.
Fortalece la comunidad, fomenta la educación y la equidad, genera empleo local y empodera a las personas a participar activamente en la transición energética.
Una Comunidad Energética es mucho más que una instalación solar compartida. Se trata de una cooperación entre vecinos, pymes y entidades locales para producir, gestionar y consumir energía renovable de forma conjunta. Impulsa el desarrollo sostenible y ofrece importantes ahorros en la factura eléctrica.
Participación abierta y voluntaria: cualquier persona o entidad del barrio puede unirse.
Gobernanza democrática: las decisiones se toman entre todos, sin ánimo de lucro ni control mayoritario.
Ámbito local y renovable: energía generada cerca y 100 % renovable (solar, eólica, etc.).
Beneficio social sobre el financiero: ahorro, sostenibilidad y cohesión comunitaria.